SERIE: EL MÉDIUM SOBERANO VOLUMEN 4: EL MANDO, LA EVOCACIÓN Y EL PODER DE LA ORACIÓN

DEADMAN LA NUEVA ORDEN - LA RESTITUCION DE LA FE 

 



SERIE: EL MÉDIUM SOBERANO

VOLUMEN 4: EL MANDO, LA EVOCACIÓN Y EL PODER DE LA ORACIÓN

Saludos a toda la comunidad de buscadores y sensibles. Una vez que hemos desmantelado los cables del ego y activado nuestra conciencia a través del amor en acción, el siguiente paso indispensable para el Guerrero de Luz es asumir el mando absoluto sobre el plano invisible. No puedes ser un médium soberano si actúas con temor o sumisión ante el plano astral. Tu materia es tuya, y en tu territorio mandas tú.

Muchos sensibles cometen el grave error de permitir que cualquier entidad rezagada, parásito de la Matrix o espíritu impostor venga a desestabilizar su paz, su hogar o su entorno. Confunden la sensibilidad con la vulnerabilidad. El verdadero médium real establece las reglas del juego en su altar, en su bóveda y en su cotidianidad, imponiendo orden y fijeza absoluta a los espíritus de su cuadro. Los guías de alta luz —como los espíritus del monte y las fuerzas de resguardo— respetan y respaldan al médium que se planta con autoridad; las entidades oscuras y las "pocas vergüenzas" enviadas por envidias terrenales sólo huyen ante una voz de mando que sabe quién es ante la Fuente Original.

LA EVOCACIÓN CORRECTA Y LA FUERZA ESPIRITUAL

La evocación de un espíritu no es un acto de curiosidad ni un juego comercial. Evocar es llamar una frecuencia del astral para que se manifieste en este plano físico. Para que un espíritu de alta luz responda con fuerza y claridad, la antena del médium tiene que estar limpia y sintonizada en la misma frecuencia de la Fuente. La fuerza espiritual para la evocación no radica en gritos ni en ritos complejos; radica en la firmeza de tu espíritu. Cuando tú evocas desde tu soberanía, abres un portal limpio donde el guía puede descender a traer un mensaje, sanación o resguardo, sin que se filtren larvas o parásitos que busquen imitar al muerto.

CÓMO FUNCIONA LA FE Y EL PODER DE LA ORACIÓN

La oración no es repetir palabras de memoria como un robot de la Matrix; la oración consciente es una transmisión de energía de alta frecuencia. Cuando un médium soberano ora, proyecta su pensamiento y su intención con un magnetismo tan real que altera el plano invisible.

La fe es la certeza absoluta de esa transmisión. La fe funciona como el interruptor que enciende la corriente de la lámpara espiritual. Si oras con duda, la señal se debilita y la antena se llena de estática. Pero cuando combinas el poder de la oración dirigida con una fe inquebrantable, creas un escudo magnético que ninguna entidad del bajo astral puede penetrar. La oración con fe es el reclamo legítimo de tu autoridad divina. Como está escrito en los manuales sagrados sobre el poder del decreto y la fe:

"Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá." — Marcos 11:24

📜 DECRETO DE AUTORIDAD Y RECLAMO MEDIÚNICO

(Para ser leído con imponente voz de mando, marcando tu territorio ante lo invisible)

"En el nombre de la Fuente Original y por la autoridad de mi chispa divina, yo decreto y reclamo el control absoluto de mi vehículo físico, de mi mente y de mi entorno. Cierro mi antena a toda baja frecuencia, a todo espíritu rezagado, parásito astral o enviado de la Matrix que intente perturbar mi templo. Al evocar las fuerzas de mi cuadro, exijo claridad, orden y fijeza absoluta. Mi oración es ley en el plano invisible y mi fe es un escudo inquebrantable. Mi casa y mi materia son territorio exclusivo de la luz y la justicia celestial. Ninguna fuerza visible o invisible tiene derecho a parasitar mi energía. Así es, hecho está y sellado queda bajo la ley divina."

Mantén tu perímetro en orden, observa tu energía y asume tu soberanía con valentía. El conocimiento es poder... y bendiciones. ¡Firmes en su espíritu!

 


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