BABALU AYE - SAN LAZARO

                                                                                                                                                                             BABALU AYÉ :
Símbolo: Bastón blanco con marcas rojas.
Número: 17
Animales que Come: Gallinas, Guinea, Gallo Jabado, Culebra, Codorniz, Chivo y
Puerco cimarrón.
Color: Morado
Día: miércoles, viernes y Domingo.
Padres: Se le considera hijo de Naná Burukú, pero en Abomey (África) sus padres
son Kehsson y Nyohwe Ananou. Algunos estiman que nació directamente de Obatalá.
Animales que le Pertenecen: Mosquitos, moscas y todo tipo de insectos que sean
vectores de enfermedades. Perro blanco con manchas amarillas.
Hierbas: Cundiamor, Zargaso, Frijoles (todos), Maní, Semillas (todas), Guagusi,
Gandul, Henequén, Alacrancillo, Escoba amarga, Apazote, Jayabico, ateje, Salvia, Pinón de
Botija, Caisimón, yalla, Hierba vieja, Hierba niña, Tengue tengue, Bejuco obi, pica pica,
retamo, rosa de Jericó (tallos), sabicú, llamagua, Habey (macho y hembra), olivo, Ajonjolí,
Tuna, Campana morada, Mariposa, Angariya. Todos los granos.

Saludo:

Sincretismo: San Lázaro.
Enfermedades: Viruela, lepra, las enfermedades venéreas, y en general las
afecciones de la piel, parálisis amputaciones, problemas gástricos, cólera sífilis ¿SIDA?,
Gangrenas.
Collares: Llevan cuentas negras, cuentas de Oyá, matipó, cuentas de Babalú Ayé
(blancas con rayas azules) y cuentas rojas. Se combinan según el camino del santo y en
algunos casos se le añaden caracoles. Los Já o Ajás (Escobillón fabricado con las varetas
de la palma de coco o de corozo y Cachá (Especie de pulsera confeccionada con piel de
chivo sacrificado, adornado con siete caracoles y las cuentas que marque el camino del
santo.) de Babalú Ayé llevan cuentas en el mismo orden que el collar que maraca el camino
del santo.
Ofrendas: Menestras y granos, pan quemado, mazorcas de maíz tostadas, cocos
verdes de agua, ajo, cebolla, vino seco, corojo, pescado ahumado, ñeque ahumado, cogote
de res.                                                                                                                                    Herramientas: Dos perros de hierro, 2 muletas y una matraca. Siempre que se
recibe Babalú Ayé se le añade un Elegguá con su respectivo Ozún de perro con carga de
San Lázaro. Si se entrega según el ritual arará (Asojin), este Elegguá llevará el nombre de
Afrá. 
Atributos: El Ajá, es decir, un manojo de varetas de palma de corozo o de coco
atados en su extremo inferior por un pedazo de tela de saco. Se le añaden caracoles
cauríes y cuentas para adornarlos; pedazos de telas de saco; ex votos o cualquier
implemento propio de los impedidos y un perro,
de cualquier tipo de material, pero que sea blanco
con manchas amarillas.
Ropa: Sus vestidos ceremoniales se
confeccionan en tela de saco, o tela de cuadros
pequeños en azul y blanco, adornadas con
abundantes caracoles.
Sopera: Una cazuela muy plana (muy
similar a la de Elegguá, pero más grande), tapada
con otra inversa y sellada con cemento (según la
regla Arará), o sin sellar (Yoruba). La parte
superior tiene un orificio o es una jícara o un güiro
al que se le insertan unas plumas de loro y de
gallina guinea sacrificada el día del Fifeto (Dia del
Lavatorio). Una cazuela para Elegguá Afrá que es
una piedra de arrecife sin carga interna. Una
cazuela para Nanú, siete piedras de arrecife para
Babalú y siete para Nanú. También puede ser
una Güira alargada y cortada longitudinalmente. 
Hijos: Son personas preocupadas por el
bienestar físico, mental y espiritual de las
personas que los rodean. Siempre intentan dar,
no solo limosnas, sino también afecto,
comprensión y ayuda. Instintivamente se convierten en personas a los que los enfermos de
cuerpo o alma se acercan, buscando una palabra de aliento.

Orisha muy venerado. En Nigeria se le adora en las selvas en tiempo de sequía. En
realidad Babalú Ayé es un título que significa Padre del Mundo y que se le daba a  Chopono
o Chakpata que era el nombre de este Orisha en el Africa y cuyo nombre no podía pronunciarse. Esta deidad transformó su carácter entre nosotros, probablemente porque la
viruela y otras epidemisas carecían en Cuba de la naturaleza mortífera y devastadora que
tenían en África. En Matanzas los descendientes de Ararás le tocan a Babalú Ayé el tambor
asojin. A este santo le gusta trabajar con los muertos.  Sus curas son siempre milagrosas,
especialmente en el caso de personas inválidas.

Babalú es sin duda el más humilde de todos los Orishas. Protege a sus hijos y se
contenta con una ofrenda de un pedazo de pan y un vaso de agua de coco, de leche o vino
seco. O con una totuma llena de toda clase de granos o de maní.

Es ocanini con Changó, un solo corazón, y es también al único que respeta, pues
además de sanarlo, le quitó los perros a Oggún para entregárselos a él, le entregó la tierra
de Yefá (Arará) donde fue Rey. Es Orisha que no se asienta, sino que se recibe. En
Matanzas, algunas casas de descendientesde Ararás lo hacen directamente. Ese día se
invita a los “caballos” del Orisha para que le hablen al iniciado. En la Habana se hace
yemayá con oro para Babalú.

Cuando se recibe a Babalú primero come Changó.

En los lavatorios o ceremonias de Babalú, no
se utiliza agua, sino agua de coco y vino seco, porque
con el agua lo ofendieron.

El nacimiento de este Orisha, Babalú Sojuano,
Obalauyé Chapona o Chakpana, se produce en la
putrefacción de las cenizas mezclada con la tierra
volviéndose fango. De las emanaciones del pantano
nace Chapona, Chakpana, el dueño de las epidemias,
de las enfermedades y su curación.

Santo mayor, dios de la viruela, la lepra y de
todas las enfermedades infecto contagiosas, sobre
todo de las que no le permiten moverse. Muy
venerado, y más aún, temido en Africa. Fuera de allí se tornó en un Oricha lleno de
comprensión y bondad hacia el padecimiento humano.
 Sabe mejor que nadie del sufrimiento, desesperación y al abandono a que es
sometido el ser humano al encontrarse enfermo
y siempre mira con ojos compasivos y con
deseos de remediar la situación desesperada
en la que se encuentran las personas.

Las moscas y los mosquitos son sus
mensajeros.

Es Compañero de Yewa, Obá, Yemayá y
Oyá en el cementerio.

El nombre de Babalú Ayé es de origen
Lucumi. También se le conoce por AgrónigaOmobitasa,
quien
según
algunos informantes
es

amante de Yemayá, y según otros, un viejo achacoso, el más anciano de todos los Babalú.

Babalú Ayé aprendió, estando muerto, el verdadera sabiduría de la vida, que no
había apreciado antes, así como también lo que sufren los enfermos por esto. Al regresar a
la vida, se mostró piadoso, caritativo y misericordioso.

Abeolomi:

Caminos de Babalú Ayé
Abusajón: Su collar lleva 7 cuentas azul oscuro transparente, 7 blancas con rayas
azules, 7 cuentas marrón, y entre cada hilera de siete, un azabache o gloria negra.
Afimayé: Su collar consta de 17 cuentas blancas con rayas azules, 6 cuentas
marrón intercaladas con un azabache o gloria negra. 17 cuentas blancas con rayas azules,
seis cuentas marrón con una negra en medio y luego seis cuentas marrón con una negra en
medio.
Afrekereté: Su collar lleva lleva 7 cuentas negras, 7 cuentas marrón, y cada siete
cuentas un azabache o gloria negra. 
Aldamacururú: Su collar lleva 7 cuentas blancas con rayas azules, intercalando en
cada siete un caracol ibo.                                                                                                                  Aluiyá: Su collar lleva 17 cuentas negras una gloria negra o azabache y se repite el
ciclo.
Asojuano-Asyorisha: Arará. El más joven. Su collar lleva siete cuentas blancas con
rayas azules, tres azul oscuro transparentes, una blanca entre dos rojas y tres azul oscuro. 
Asoyi: El Obispo. Su collar incluye 14 cuentas marrón, siete blancas con rayas
azules y se repite el ciclo hasta completar el collar.
Asudó: Su collar lleva 17 cuentas negras y
siete cuentas marrón. O un collar liso se cuentas
blancas con rayas azules.
Atimaya: Arará
Ayamú: Arará
Ayanise:

Ayanó: A quien se reza para que aleje las
epidemias. Su collar lleva 17 blancas con rauyas
azules, y siete blancas intercaladas con blancas
con rayas azules, luego se repite hasta terminar el
collar.
Awojonú o Awó: El obispo. Su collar lleva
17 cuentas blanca con rayas azules, tres negras, un azabache o gloria negra y de nuevo
tres negras, se repite el ciclo.
Babá Aluwa: Su collar lleva 17 cuentas azul marino transparente, 7 blancas con
rayas azules, y luego una serie de 7 cuentas azul marino transparente y blancas con rayas
azules intercaladas entre sí.
Babá Arubó Aribó: Su collar lleva siete cuentas marrón y siete cuentas negras.
Luego un ciclo de siete negras y siete marrón intercaladas entre sí.
Babá Mafí: Su collar lleva 17 cuentas blancas con rayas azules, tres cuentas azul
oscuro transparente, un azabache o gloria negra y tres azul oscuro transparente.
Babá Odé: Su collar lleva 7 cuentas blancas con rayas rojas, dos cuentas negras
con una roja intercalada.
Babá Wueroato: Su collar lleva 7 cuentas negras, tres blancas con rayas azules, un
azabache o gloria negra y tres blancas con rayas azules.
Babá Yonkó: Su collar lleva 17 cuentas negras, una cuenta de Oyá intercalada entre
dos blancas con rayas azules.
Babalú Aguadatisa.
Chakuata-Agróniga: Camino de Yonkó y muy antiguo. Su collar lleva 17 cuentas
blancas con rayas azules, siete azul oscuro transparente y un azabache o gloria negra en
medio de cada serie de siete. 
Chopono:

Dakunambó: Su collar lleva 17 cuentas blancas con rayas negras, tres blancas con
rayas azules, un azabache o gloria negra y tres blancas con rayas azules.
Esú Negué: Su collar lleva siete cuentas negras, siete blancas conb rayas azules, y
entre estas una gloria negra o un azabache.
Kaké: Su collar lleva 17 cuentas negras con rayas blancas, una gloria o azabache.
Lanwelosán: Su collar lleva 7 cuentas negras, 7 cuentas blancas con rayas azules,
7 cuentas azul oscuro transparente. Entre cada siete, una cuenta blanca rayada en rojo. O
un collar liso se cuentas blancas con rayas azules. 
Lokuón: Su collar lleva 17 cuentas marrón, y siete blancas con rayas azules. O un
collar liso se cuentas blancas con rayas azules.
Metanlá
Nanú: La madre de todos los Babalú Ayé. Su collar lleva 17 negras, una blanca con
rayas azules, una gloria negra o un azabache, una blanca con rayas azules, y 17 negras.
Luego una serie de cuentas intercaladas de todos los colores de los caminos de Babalú Ayé.
Nikem Babalú Borilá:


Obarileo: Su collar lleva 17 cuentas azul oscuro transparente, seis blancas con
rayas azules, y en medio de ellas una gloria negra o un azabache.
Osanlao: Su collar lleva 7 cuentas blancas con rayas azule, siete azul oscuro y un
caracol ibo al cierre del collar.
Osuniké: Su collar lleva 17 cuentas blancas con rayas rojas, un azabache o una
gloria negra y se repite el ciclo.
Sagbata: Su collar lleva 17 cuentas blancas con rayas azules, siete cuentas marró,
un azabache o gloria negra, siete azul oscuro transparente y se repite el ciclo hasta cerrar el
collar.
Shakpana: El Obispo. Su collar lleva siete cuentas negras, siete cuentas de Oyá y
entre cada serie de siete, una blanca con rayas azules.
Socutá: Su collar lleva 17 cuentas azul oscuro transparente, siete blancas con rayas
rojas. O un collar liso se cuentas blancas con rayas azules.                                                         
  
Sujjú: Su collar lleva siete cuentas blancas con rayas rojas, seis negras con un
azabache o gloria negra en medio.
Yesa: Su collar lleva cuentas blancas con rayas azules y cada siete una cuenta roja. 
Historia
En este camino Shakpata llevaba una vida muy desordenada y no obedecía a los
mayores, por lo que llegó a recoger todas las enfermedades contagiosas de la tierra Yoruba.
Eran tantas las quejas, que se reunieron los sacerdotes y tomaron la decisión de despedirlo
por su desobediencia. Nadie le ofreció ayuda para curarlo; el único que se pegó a él fue
Elegguá, puesto que los Yorubas acordaron no hablar más con él y determinaron cerrarle el
habla en la religión con el caracol. En su boca cosieron todo su diloggun, para que no
pudiera decir lo que sentía. Shakpata, al verse despreciado por su pueblo, decidió irse de
allí. A su paso la gente le tiraba agua y decía: Llévate lo malo a partir de ese momento,
sólo se le leyó el caracol hasta el 12 para no recordarlo ya que él habla en el 13.
Cuando se iba se encontró con Eshu, quien lo llevó a casa de Orula, en territorio de
Ifé. Allí le salió un signo que decía que a él lo habían dejado mudo por desobediencia, que
se iba a hacer muy grande en otras tierras, pero que tenía que hacer ebbó con menestras y
tener siempre con él un perro que le pidió a Oggún y a Osaín. Continuó viaje hasta llegar a
Dahomey. Todos en aquella tierra vivían por su cuenta, menos el rey, quien creía ser el Dios
absoluto y mataba y hacía lo que creía. Pero al ver a Chakpana fue y se arrodilló pidiéndole
perdón por lo malo que había hecho. Los nativos, al ver eso se le unieron a Chakpana,
donde Olofi lo consagró por haber oído los consejos de Orula. Mandó un fuerte aguacero
que limpió a Chakpana de todos sus pecados y donde él estaba parado, se abrió la tierra,
tapando todos sus males. Fundó su reino en Dahomey y pasó a llamarse Asojuano. Por eso,
aunque es de tierra Yoruba, su grandeza la alcanza en tierra Arará donde se consagró por
mandato de Olofi. Por eso los Arará lo respetan y entregan su fundamento tapado y sellado,
para que ahí queden todas las enfermedades. 
Rezos
OBBÁ LU AYÉ, OBBÁ OGÁ OGÓ MODDUPUE BABAMI IBAN ECHÓ.

Traducción:

Rey del mundo, espíritu de sabiduría, glorioso y elevado, gracias por tu bendición.
Así sea.                                                                                                                                                    Babalú Ayé
BABALÚ AYÉ ARO COSÍ ARO COSÍ ICÚ COSÍ YARI BABA HE BABA SOROSO
BABALÚ AYÉ OMO OBA ORICHA AYÉ AYÉ BABALÚ AYÉ EGUGU OLLA BABALÚ AYÉ
COSÍ ICÚ COSÍ YARI BABA AYUBA MAFEREFÚN.
Cantos
BABÁ E, BABÁ SOROSO
BABALÚ AYÉ YA FO MO RE
BABÁ SIRÉ-SIRÉ
SIRÉ-SIRÉ IMÓ GBA

Traducción:

Padre, señor; padre amarra y suelta las calamidades
Padre, señor del mundo; los castigos van hacia tu hijo
Padre haga el bien, haga el bien
Haga el bien, el bien limpia con la sabiduría.

Obras:
Obra para resguardo de la casa con Babalú Ayé

Materiales;
17 granos diferentes
 Tres jícaras
1 saquito de henequén 
 Una vela o lámpara de San Lázaro
1 vasija grande

En lo personal tuve que hacer esta obra, y a
continuación presento una lista de los 17 granos.

Frijoles negros, frijoles rojos, guandú, semillas de
calabaza, frijol de ojito, arvejas verdes, arvejas amarillas, ajonjolí, maní, café en grano,
habas, frijoles pintados, frijol desayuno, lentejas verdes, lentejas chocolates, maíz en grano y arroz. También se pueden utilizar granos de pimienta roja, granos de pimienta negra,
granos de trigo, cebada, alfalfa y avena. Nunca utilice pimienta guinea.

Procedimiento;

Mezcle todos los granos en una vasija grande. Después que ha mezclado todos los
granos en la vasija grande, repártalo en las tres jícaras  y póngalas al pie de Babalú Ayé por
diecisiete días y préndale la vela. Pasados los diecisiete días una jícara se deja al pie de
San Lázaro, con la otra se llena el saquito de henequén y la otra se bota en el monte. Una
vez hecho todo esto, ponga el saquito de henequén lleno de granos detrás de la puerta.
Cinta púrpura
Alejar Enfermedades
Mazorca de maíz seca
Procedimiento
Ate la mazorca de maíz con la cinta púrpura detrás de la puerta.

Para que la enfermedad no entre a la Casa
(Válido para Epidemias)
Se tiene una espiga de millo (Hulcus sorghum) detrás de la puerta adornada con
una cinta roja, una mazorca de maíz seca untada en manteca de corojo y una estampa u
oración de San Lázaro
Para Salud
Materiales:
Un pañuelo 
 17 centavos  
Siete hierbas del santo
Cascarilla
17 granos de maíz 
Vino seco
Jabón de coco  
Agua de coco
Agua de florida
Procedimiento                                                                                                                               Coloque el pañuelo al pie del santo y eleve una plegaria al santo:

BABALÚ AYÉ ARO COSÍ ARO COSÍ ICÚ COSÍ YARI BABA HE BABA SOROSO
BABALÚ AYÉ OMO OBA ORICHA AYÉ AYÉ BABALÚ AYÉ EGUGU OLLA BABALÚ AYÉ
COSÍ ICÚ COSÍ YARI BABA AYUBA MAFEREFÚN

Luego coloque las hierbas sobre el pañuelo, así como los centavos y los 17 granos
de maíz. Después espolvoree la cascarilla encima. Amarre las cuatro puntas del pañuelo
con un nudo en forma de hisopo. Con ese pañuelo sobe todo su cuerpo, de la cabeza a los
pies, despojándose y colóquelo detrás de la puerta al pie del santo. Mezcle el vino seco, el
agua de coco y el agua de florida en una palangana. Báñese con el jabón de coco y
enjuáguese con la preparación. Finalmente lleve el pañuelo a la puerta del cementerio, para
que la enfermedad se vaya y al regreso prenda una vela a Babalú Ayé, rezando la oración
dedicada a él.
Para Suerte
Materiales:
 Una cazuela  
  Diferentes tipos de grano
 Manteca de corojo   
17 centavos
Miel de abeja 
 Vino seco
Una caja de mechas 
 Una piedra de alumbre
Limaduras de Oro  
 Limaduras de plata
Aceite de comer
Procedimiento:
Coloque en el fondo de la cazuela los granos, en señal de abundancia, la miel para
pedir dulzura y armonía, los centavos para progreso, con el vino seco alegría y con la piedra
de alumbre constancia. Agregue el aceite de comer y encienda la lámpara. Haga su petición
rezando una oración a Babalú Ayé. Luego, el día diecisiete, haga una ofrenda a Babalú Ayé
y cuando se conceda la petición, entregue una limosna en nombre de San Lázaro.
La lámpara puede durar el tiempo que se desee, pero al desmontarla tiene que llevar
los ingredientes al monte.
Materiales:
Siete trozos de jabón de coco
Vino seco
Siete esencias de hierbas
Siete centavos
Siete huevos 
Siete velas
Una cazuela
 
Coloque los huevos y los centavos en la cazuela y esto más el resto de los
ingredientes al pie del santo durante siete días. 
Al bañarse, primero enjabónese,
empapando el jabón de coco en el recipiente de
las esencias de hierbas mezcladas con el vino
seco, sin utilizar agua. Luego, mientras está
enjabonado, use el huevo para limpiarse,
pasándolo por todo el cuerpo y después bañarse
normalmente.

Al salir del baño encienda una vela a San
Lázaro y rece su oración. Tome un centavo de la
cazuela, el huevo y el trozo de jabón que utilizó y
lleve todo a la manigua, rompa el huevo
estrellándolo contra el piso y arroje el centavo y el jabón. Se repite siete días seguidos,
comenzando el día jueves.
Al sanar de una ayuda a un enfermo en nombre de San Lázaro.                                                                                                                                               materiales: 
 Harina de maíz
   Agua bendita
Leche 
   Azúcar
Cascarilla
   Cazuela plana
Pescado ahumado 
   Ñeque Ahumado
Vino seco  
   Melado de caña
Miel rosada 
   Maíz tostado
Manteca de corojo

Procedimiento:
Se amasa la harina de maíz con agua bendita, se le agrega el azúcar, la leche, la
cascarilla, la manteca de corojo, el pescado, el ñeque y el melado de caña. Se amasa hasta
darle consistencia para hacer bollitos. Se colocan en la cazuela y se riegan con vino seco,
miel rosada y maíz tostado. Déjelo al pie del santo por siete días y luego llévelo al monte.
                                                                                                                                                            materiales:
Ofrenda de música a Babalú
Con los güiros Criollos grandes, de cuello largo, vaciado y adornado con una maya
de cuentas y rellenos de semillas, se hace música para Babalú Ayé. Es su verdadero
instrumento musical y el toque que él prefiere se le da con güiro.


Para matar a alguien al pie de San Lázaro
Para ir a trabajar al cementerio se necesitan veinticinco centavos, que si son
antiguos mejor. Se compra un medio de dulce. Una caja de cigarrillos, otra de fósforos y un
tabaco. El resto se emplea en café y azúcar. Una botella de agua y media botella de aguardiente. Afuera en cada esquina del cementerio se tira un centavo. Se visitan siete
sepulturas. En la primera se dice: Después de pedírselo a Dios y a la tierra, pido permiso
a Oyá, Virgen de la Candelaria bendita, para que me conceda, como dueña de esta
casa, la petición que vengo a hacerle. Que el muerto que está aquí bajo su mando me
obedezca. Luego se le dice al muerto: si tu espíritu es bueno quiero que se vuelva malo,
quiero que devores a fulano de tal, como a este dulce que ahora te pongo. Si fumas
tabaco, aquí lo tienes. Si fumas cigarrillos aquí te los pongo. Si tomas café aquí está.
Si tienes sed, toma esta agua. Si bebes aguardiente toma y si no tienes ningún vicio,
aquí te pago la tierra que vengo a buscar con este medio. Entonces, con la mano
izquierda, se recoge un puñado de tierra que se guarda en una jaba o en un cartucho. La
misma invocación se hace en las seis sepulturas restantes y se toman puñados de tierra de
cada una. Ya en poder de las tierras, se compra una cazuela nueva y se dibuja con yeso
blanco la cara de la persona que se va a desgraciar, si no se tiene su retrato. Todas las
tierras de los siete muertos se echan en la cazuela cubriendo el dibujo o la foto, para que los
siete muertos lo acaben. Se trae un poco de (un real) de keroseno, una botella de barro y un
medio de hilo pabilo. La mitad de la botella de keroseno se echa en la tierra y sobre la tierra
se pone la botella de barro con el pabilo En una tabla que sea bastante gruesa, se abre un
hueco en el medio, y en sus cuatro vientos se pone el nombre y apellido de la persona. Se
corta en dos pedazos una yarda de tela negra y se tiene a mano doce alfileres y un gallo
negro, pero si se trata de una mujer una gallina negra. A las doce de la noche se va a l río y
allí se llama treinta y tres veces el nombre de esa persona. Con un cuchillo de mango blanco
se le abre el pecho al animal, se le saca la molleja y el corazón y llamándole y maldiciendo,
se le clavan los doce alfileres al tiempo que menciona a la persona. Se colocan en el paño
negro, se hacen en este tres nudos, volviendo a pronunciar el nombre de la persona y
enseguida se arroja al río diciendo: Ahí echo la vida de… Nombre…. Entonces se atraviesa
el ave con el cuchillo y se deja clavada en la tierra, pronunciando una sola vez el nombre de
la víctima. Se enciende una lámpara y se la abandona a la corriente, pero se contempla la
luz maldiciendo a la persona, hasta perder la lámpara de vista en el río. Al volver a casa, se
enciende una lámpara y con la botella de barro con el kerosene, una estampa de San
Lázaro y el nombre y apellido de la víctima escrito en un papel, va detrás del excusado, que
está fuera de la casa. Coloca en el suelo el papel con el nombre de la persona y encima,
boca abajo, la estampa de San Lázaro y dice: … Nombre…, ya está muerto y es a los
muertos a quienes se les enciende en este lugar y no dentro de la casa y a ti para que
te vayas a arder en el infierno. A la piedra de Babalú se le hace un ruedo de ajonjolí. La
lámpara permanece encendida tres días y tres noches. A los tres días esta se levanta a la
vez que la estampa y en el mismo lugar se abre un hoyo en la tierra, se coge un gallo jabado, una botella de aguardiente, un real de maíz que se tuesta, manteca de corojo, dos
cocos, ñeque y pescado ahumados, pan o Ekó. Con el gallo se limpia el cuerpo el que hace
el trabajo y después lo mata y vierte la sangre y el aguardiente en el hoyo y echa el maíz.
Enteramente desnudo se despoja pasándose por el cuerpo una yarda de tela amarilla, otra
azul y otra blanca. Se asa el gallo y se lo presenta a la piedra de San Lázaro. Se rompen los
cocos, unta el gallo de manteca de corojo y lo introduce en el hoyo. Se hinca y le pide tres
veces la gracia de Afimaya. 

Se cubre el agujero y se derraman tres chorritos de agua. Se recoge el ajonjolí con la
tierra y todo, se  le toca siete veces la campanilla al santo, se vuelve a invocar a la persona
trabajada y se le tira en la puerta. San Lázaro se encargará de perderla. El día que se ha
hecho este trabajo, se deja afuera a San Lázaro hasta que declina el sol y entonces se
vuelve a meter en la casa. 
Para Petición
Materiales;
Siete ruedas de pan
Una cazuela
17 Velas
Granos surtidos
Una copa de vino seco
Una cebolla morada
Un pergamino
Agua florida
Procedimiento:

Ponga a quemar las ruedas de pan. En el papel pergamino escriba la petición y
póngalo en el fondo de la cazuela. Encima coloque los granos surtidos y sobre estos las
ruedas de pan quemado. Al lado de la cazuela se pone la copa de vino seco con la cebolla
dentro. Por diecisiete días encienda una vela cada día, reforzando su petición y vigilando
que la copa permanezca llena. Luego la cazuela y la cebolla se llevan al monte y con el vino
restante se hace una limpieza personal o a la casa y después riegue agua de florida, incluso
sobre las camas.

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